Primer viaje de
Carlos V a Burgos

Del 19 al 27 de febrero de 1520.

Objetivo del viaje

Carlos I, rey de Castilla, fue elegido Emperador del Sacro Imperio Romano el 28 de junio de 1519. Esta elección obligó a la corte a revisar sus planes para obtener los recursos necesarios para que se materializase. El monarca decidió, el 12 de febrero de 1520, reunir Cortes en la ciudad de Santiago en el mes de marzo. Esta decisión causó extrañeza por estar apartada «a la lengua del agua, se decía», y porque, además, había rumores de que la reunión se celebraría en Burgos, ciudad que aún el monarca no había visitado.

El monarca se dirigió a Burgos, en su camino a Santiago, después de jurar en Lérida los fueros catalanes el 28 de enero de 1519. Entró por primera vez en Barcelona el 15 de febrero para proceder a inaugurar las Cortes al día siguiente. Carlos I salió de Barcelona, tras preparar el viaje por Castilla en medio de un ambiente hostil en el que ya estaba prendiendo el movimiento comunero. El Rey tenía planeado partir hacía Alemania nada más terminadas las Cortes para lo cual ordenó al Obispo Fonseca la preparación de los barcos necesarios para ello.

Está constatado que del 19 al 27 de febrero de 1520 se produjo la primera visita a Burgos que duró 8 días. En la ciudad del Arlanzón, el 24 de febrero, Carlos I de España cumplió los 20 años.

Título: Retrato de Carlos I. Atribuido a Bernard van Orley. Galleria Borghese, Roma
Fuente: Galleria Borghese

Línea de tiempo

15 de febrero de 1520.

El rey había confirmado desde Nájera que llegaría cuatro días después.

Ante la inminente llegada del monarca, el regimiento acordó que se hiciera un nuevo pendón “e que sea de los colores de la cibdad, que son pardillo e colorado, con dos escudos de armas de la ciudad”.

Título: Carta de Carlos V a la ciudad de Burgos, en respuesta a otra de ésta, manifestando que estaría en Burgos el lunes primero.

Fuente: Archivo Municipal de Burgos

Título: Exposición de la ciudad de Burgos al Emperador Carlos V (Carlos I) para que anticipase a la misma cierta cantidad con destino a los gastos del recibimiento de dicho Emperador.

Fuente: Archivo Municipal de Burgos

17 de febrero de 1520.

Venía desde la ciudad de Logroño, y el 17 de febrero cenó y pernoctó en Belorado. Esta localidad y sus términos perteneció al señorío de los Condestables de Castilla en la Edad Moderna. Juan II, en 1429, concedió, en las Cortes reunidas en Medina del Campo, a Pedro Fernández de Velasco (1390-1470), su camarero mayor, la villa de Belorado, en la merindad menor de Rioja y Montes de Oca, en remuneración de los buenos y leales servicios que le había prestado. Don Pedro Fernández de Velasco contrajo matrimonio con doña Beatriz Manrique y fueron padres de cuatro hijos: Pedro, Luis, Sancho y Fernando. El primogénito, su homónimo, formó familia con doña Mencía de Mendoza y fueron los propietarios de la Casa del Cordón en la ciudad de Burgos, alojamiento de los monarcas y sus familiares. El segundo de los hijos, Luis, fue agraciado con un mayorazgo que comprendía el señorío de Belorado —con las poblaciones de Belorado, San Vicente del Valle, Ojacastro y la Puebla de Arlanzón—. 

En la plaza mayor de Belorado se puede contemplar en la fachada de unas de las casas, los escudos de los descendientes del mayorazgo de Luis de Velasco, por lo que podemos presuponer que allí pernoctaría el emperador.

 

Título: Casa blasonada de los Salas. Clasificación histórica S.XVIII. Situada en Calle Mayor, 53. Belorado.

Fuente: Belorado.org

18 de febrero de 1520.

Desde Belorado partió hacia la ciudad de Burgos haciendo una parada en San Juan de Ortega. El Camino de Santiago hace de este pequeño pueblo un punto de encuentro, situado en un entorno tranquilo y rico en patrimonio cultural y medioambiental. Los Condestables de Castilla, don Pedro Fernández de Velasco y doña Mencía de Mendoza encargaron el sepulcro y baldaquino para custodiar los restos del santo en 1462. La reina Isabel I, en uno de sus viajes por la provincia —1477— peregrinó hasta el cenobio. En Castilla existía la tradición de que el Santo acudía en ayuda de mujeres que deseaban un hijo varón y la reina, preocupada por no concebir hijos en siete años, acudió a San Juan de Ortega. Su deseo fue concedido y nació su primogénito a quien puso de nombre Juan, en agradecimiento al santo y, después, a su hija Juana. Carlos V quiso visitar el monasterio y el mausoleo del santo al igual que lo hiciera su abuela.

Título: Grupo de personas en el exterior del Monasterio de San Juan de Ortega.

Fuente: Archivo Municipal de Burgos

► Desde el monasterio de San Juan de Ortega, el sábado, 18 de febrero, se dirigió a la Cartuja de Miraflores donde pasó la noche en la hospedería. Allí escribió una carta a las autoridades de Toledo para intentar atajar la rebelión de las Comunidades de Castilla.

Se dice que de esta época data la primitiva hospedería que dio alojamiento al Emperador y también, la gran chimenea ornamentada con águilas imperiales que hizo más llevadera el día y la noche del invierno burgalés.

Título: Chimenea de Carlos V en la hospedería de la Cartuja de Miraflores. Escudo de Castilla y León en el frontal de la chimenea.

Fuente: Archivo Municipal de Burgos

19 de febrero de 1520.

El rey de Castilla Juan II donó a la Orden de los Cartujos el palacio y alcázar de Miraflores, mandado construir por su padre, Enrique III de Castilla, en 1401. El edificio sufrió un incendio en 1454 que provocó la urgencia de proyectar otra construcción, la que contemplamos en la actualidad. La reina Isabel fue la gran impulsora de las obras, bajo su reinado se realizaron el retablo mayor y el sepulcro de sus padres en el presbiterio.  

Carlos V en este primer viaje a la ciudad de Burgos sintió la necesidad de visitar las obras del panteón real de la familia de su abuela Isabel y la sepultura provisional donde reposaban los restos de Juan II e Isabel de Portugal, sus bisabuelos. La elegancia de la iglesia levantada por Juan de Colonia, Garcí Fernández de Matienzo y de Simón, se complementa con excelentes obras escultóricas, entre las que sobresalen el retablo mayor, obra conjunta del escultor Gil de Siloe y del policromador Diego de la Cruz. En ese momento había obras en la iglesia, claustros, altares y capillas.

Título: : La Cartuja de Santa María de Miraflores es un monasterio de la Orden de los Cartujos, edificado en una loma conocida como Miraflores, situada a unos tres kilómetros del centro de la ciudad de Burgos.

Fuente: Propia

► Carlos V, durante las horas que permaneció en la cartuja, pudo deleitarse con una singular pieza, la Virgen de las Angustias. Esta escultura había formado parte del oratorio personal de su abuela, la reina Isabel I y la había donado a la comunidad cartuja, en donde durante cinco siglos ha reposado en la zona de clausura de Miraflores. Se trata de una talla flamenca de madera, dorada y policromada. También, madrugó para acompañar a la comunidad en su liturgia y asistir a los oficios del domingo de “quincuagésima”.

Título: Virgen de las Angustias. Talla flamenca de la colección personal de Isabel la Católica.

Fuente: Cartuja Miraflores

► Luego fue al Monasterio de las Huelgas donde le coronó Santiago, siendo abadesa doña Teresa de Ayala. Este cenobio es una fundación real, por lo tanto, el rey era Patrono de esas reales casas y debía velar por su bienestar.

“Y de allí vino a las Huelgas (19 de febrero), a fazer oración a señor Santiago, patrón de nuestra España, que le tenía puesto cerca del altar mayor, asentado en una silla rica, puesta sobre dos grandes leones de plata y tenía una rica corona en las manos para le coronar y estaba allí puesto delante un setial de brocado rico, con almohadas de ello, donde el rey se inclinase de rodillas a hazer oración” (RAH).

Título: Santiago del Espaldarazo.

Fuente: Patrimonio Nacional

► Desde el monasterio de Las Huelgas se dirigió hacia la puerta de entrada de la ciudad, pero desde el puente Malatos ya había hombres y mujeres de todos los estamentos esperando al Emperador.

…a la puente los malatos estaban los pendones de la cibdad con mucha gente de atavio que los acompañava y una esquadra de… asta muy gentiles onbres todos en la puente esperando a que su magestad llegase; salió el dean y cabildo con sus cetros muy acompañados y vestidos y fueron a besar las manos al Rey, tras ellos fue todo el regimiento desta cibdad cabalgando en mulas todas guarnecidas de terciopelo y plata y sus personas vestidas de ropas lombardas de carmesí raso con mangas punta a pie honrradas todas de martas zebellinas y gorras de carmesí pelo, e todos grandes cadenas e collares de oro de diferenciadas maneras y en las gorras ricos joyeles y medallas que vos puedo certificar gueran los más abtorizados y luzidos que jamás se vieran, y el Rey se ufanó y alegró mucho de verlos y apeáronse a la media puente y dedos en dos fueron todos a besar las manos a su magestad y propuso la habla Valdyvielso el Regidor y el Rey replicó a ella mostrando aver tenido mucho servicio, y que bien parecía cabeça de Castilla que justamente mostraban tener el título dello esta cibdad, proveyendo hacer mercedes; de allí movió toda la gente, que avía mil cavalgaduras a caballo y a mula, todos muy ataviados; todas las ventadas entapizadas de rica tapizería y luminarias en todas las casas; llegando a la puerta, cerránronle pas puertas y solamente los alcaldes mayores del ayuntamiento con el escribano mayor y Juan de Rojas (Marqués de Poza) merino mayor, quedaron fuera…”.

Título: Imagen del Regidor Diego de Valdivielso (biografía) F. Menéndez Pidal de Navascués, Caballería Medieval Burgalesa.
Libro de la cofradía de Santiago. Universidad de Cádiz, Universidad de Burgos, 1996, p. 181.

Fuente: Universidad de Cádiz

Título: Río Arlanzón a su paso por el puente Malatos en el paseo de la Isla.

Fuente: Archivo Municipal de Burgos

► Ese mismo día el monarca entró en la ciudad de Burgos accediendo por la Puerta de San Martín.

Carlos V, era esperado en esta puerta por las autoridades y vecindario para aclamarle. Se adelantaron el Merino mayor, don Juan de Rojas, y el escribano mayor, don Juan de Zumel, para pedirle juramento de guardar todos los fueros y privilegios de los burgaleses.

“…y el dicho Juan de Rojas tomó un libro de los Evangelios donde dijo al Reya; vuestra magestad jurará por Dios e Santamaría e por los santos evangelios donde su real mano pone que guardará las libertades y franquezas y exenciones y previllejos desta que es cabeça de vuestro reynos y que nunca yreis y mandareys ir contra ellos y que antes los acrecentará que disminuirá; a decir vuestra magestad sy juro: entonces el Rey quitó el bonete y avanzó la cabeça e vesó a los evangelios porque estaba un crucifixo en ellos y dixo: sy juro; e acabado de decir mandaron abrir las puertas donde estaban los regidores con el paño de brocado riquísimo de treinta ducados la vara y la cenefa de carmesi pelo con sus armas esculpidas de perería, la cosa más rica que jamás se vio, y entró el Rey debaxo del paño y todos los alcaldes, regidores e justicia, queren veinteocho personas, cada uno con su bara dorada y el Rey en medio, la cosa más ennoblecida que jamás se vio…”

Tras jurar, atravesó la puerta y luego pasó por arcos de triunfo con alegorías, volteo de campanas y bullicioso clamoreo del pueblo. Todas las almenas de la ciudad tenían linternas de papel con sus candelas. Se encaminó por la calle Tenebregosa, Coronería y San Llorente hasta llegar al palacio de los Condestables de Castilla o Casa del Cordón, su morada hasta su partida el día 27 de febrero.

El regimiento de la ciudad cabalgaba sobre mulas guarnecidas de terciopelo de plata y pendones alzados, con ricos trajes de gala, de raso color carmesí, mangas orladas de martas cebellinas, gorras de pelo carmesí, grandes cadenas y collares de oro y medallas.

Título: Grabado de la fachada principal, año 1848.
Fuentes: Historia de la Casa del Cordón de Burgos

Título: Grabado de Isidro Gil, hacia el año 1900.
Fuentes: Historia de la Casa del Cordón de Burgos

Título: Vista anterior según Mora.
Fuentes: Historia de la Casa del Cordón de Burgos

Título: Casa del Cordon. Burgos (Burgos, Spain).
Fuentes: National Gallery of Art

La Casa del Cordón era la morada más ilustre de la urbe puesto que sus dueños eran la máxima representación de la realeza de Castilla y León en ausencia del monarca. La imagen más antigua de este palacio que se conoce es el cuadro que representa el cortejo fúnebre del traslado de los restos mortales del Príncipe Felipe el Hermoso, desde esta casa en donde falleció el 25 de septiembre de 1506, a la Cartuja de Miraflores.

Es muy importante señalar el simbolismo de la portada de este edificio. Se pueden contemplar dos unicornios, colocados uno a cada lado, en los ángulos superiores del vano de la puerta, empleados aquí con la finalidad simbólica de animal guardián, convirtiendo al edificio en inexpugnable. Bajo el cordón, los escudos de los constructores sobremontados por el Sol eucarístico: a la derecha el de don Pedro Fernández de Velasco y, el otro, el de doña Mencía Mendoza y Figueroa, a los que acompañan leyenda —“un buen morir honra toda la vida” y “todas las cosas pasan excepto el amor de Dios”—. El Sol eucarístico que domina los escudos se encuentra en relación con ambas leyendas, proclaman su amor a Dios a la vez que se sienten protegidos por Él. El Sol, con el anagrama de JHS, aúna la fuerza del astro, su energía como fuente de vida, y el signo religioso. El cordón es un símbolo de devoción a la orden franciscana. Por encima de estos elementos se puede observar, en solitario, el escudo real, como apunta Ibáñez Pérez: “El Rey es el dueño y señor terreno a quien se sirve con fidelidad y que, al mismo tiempo, garantiza la legitimidad del poder que en su nombre se ejerce”. La presencia del escudo real hace que este edificio sea una casa real, pero no solamente cuando el monarca se aloja, sino también cuando no está presente. El escudo se rodea de ramas de granado de las que cuelgan granadas abiertas que dejan ver sus granos que nos muestra el papel benéfico, protector y fecundo del Rey.

En la plaza que hay delante se pudieron contemplar muchos fuegos y artillería, a la vez se podían escuchar y ver en el castillo. El condestable salió a la puerta del palacio a recibir al monarca, acompañado de más de cien hachas y de infinitos menestriles. La casa se describió de la siguiente manera:

“la casa de palacio la más ataviada que jamás se vio; avia doce camas de avio todas de diversos brocados, la del Rey de esteras y paredes todo de vrocado que parescia cosa mas del cielo que terrena”.

Título: Honras fúnebres dey rey Felipe I celebradas en Burgos en septiembre de 1506. Pintura sobre tabla, mediados del S XVI.

Fuente: Royal Museums of Fine Arts of Belgium

Carlos V presenció desde la Casa del Cordón los juegos de cañas y corrida de toros que se celebraban en la plaza del Mercado Mayor; también hubo fuegos y artillería, a la vez se podían escuchar y ver en el castillo. Dos días más tarde, siguiendo los festejos en su honor, se celebró una justa en la que intervinieron caballeros burgaleses junto a otros pertenecientes al séquito real.

En la plaza que hay delante se pudieron contemplar muchos fuegos y artillería, a la vez se podían escuchar y ver en el castillo. El condestable salió a la puerta del palacio a recibir al monarca, acompañado de más de cien hachas y de infinitos menestriles. La casa se describió de la siguiente manera:

“la casa de palacio la más ataviada que jamás se vio; avia doce camas de avio todas de diversos brocados, la del Rey de esteras y paredes todo de vrocado que parescia cosa mas del cielo que terrena”.

Título: Dibujo de la representación de Juego de Cañas.

Fuente: Archivo de la Real Chancillería de Valladolid

27 de febrero de 1520.

El día 27 después de comer, este ilustre huésped partió del palacio de los Condestables con destino a Santa María del Campo, donde cenó y pernoctó.

En esta localidad se puede contemplar también una “Casa del Cordón”—por el cordón franciscano que decora su portada—, palacio que perteneció a la familia Barahona, Francisco de Barahona y su mujer María de Herrera. Este edificio fue sede temporal de la corte y familia real, puesto que allí estuvo hospedada la reina Juana de Castilla, de luto por su marido Felipe I de Castilla, y en la iglesia de Nuestra Señora de la Asunción veló su cadáver en septiembre de 1507. El rey Fernando el Católico viajó a esta localidad para visitar a su hija y para imponer el capelo cardenalicio al arzobispo Cisneros, aunque debido a las exequias y a estar el cuerpo presente de Felipe en la iglesia, la ceremonia de la imposición del capelo tuvo lugar en la villa de Mahamud. A finales de septiembre, el monarca y su hija abandonaron Santa María del Campo.

Este edificio posiblemente también dio alojamiento al rey Carlos I en esta ocasión. Desde esta localidad el 28 de febrero, después de comer, puso rumbo a Torquemada.

Título: Casa del Cordon Santa María del Campo.

Fuente: Flickr

I. Los arcos Triunfales

Carlos I fue recibido en Burgos con arcos triunfales…………………………………….

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Título: Elaboración propia a partir de la obra: Los espacios del poder en la ciudad medieval impresiones a partir de cuatro casos : León, Burgos, Ávila y Salamanca.

Fuente: Dialnet

Primer arco triunfal

El primer arco triunfal se colocó en la puerta de San Martín, una de las doce puertas de la ciudad.

Esta puerta de acceso también se denominó “puerta Real” y “puerta juradera”, al exigirse el juramento a reyes y gente importante para entrar a la ciudad; o “puerta vieja” por ser la más antigua que tuvo y que aún se conserva. Los historiadores la fechan en el siglo XIV y sería la prolongación del lienzo de la muralla que hoy podemos observar en el paseo de los Cubos. De arquitectura mudéjar, es una de las más antiguas puertas de la muralla y daba acceso a la vía principal de la urbe, la calle más distinguida de Burgos, donde vivía la aristocracia y los más privilegiados —ricos, mercaderes, comerciantes—, conocida en la actualidad como calle de Fernán González, pero que en esa época se dividía en tres tramos: San Llorente, Coronería y Tenebregosa o Viejarrúa.

Desde que se construyó, en el siglo XIV, por este arco entraban los personajes más destacados que llegaban a Burgos: monarcas de Castilla y de otros reinos, así como nobles, con la obligación de prestar juramento con un gran ceremonial convenido por los dirigentes de la ciudad en su Ayuntamiento.

Título: El arco de San Martín es una de las puertas de la muralla de la ciudad española de Burgos..

Fuente: Wikicomons

Segundo arco triunfal

El segundo se situó al otro lado de la puerta de San Martín.

Título: Vista del arco de San Martín en 1958.

Fuente: Archivo Municipal de Burgos

Título: El arco de San Martín es una de las puertas de la muralla de la ciudad española de Burgos. Vista actual.

Fuente: Wikicomons

Tercer arco triunfal

El tercer arco triunfal se instaló junto al Azogue o en la subida del Azogue, frente a la puerta de Santa María de la catedral. Allí se ubicaban varios talleres artesanales que vivían, prácticamente en su totalidad, del ingente trabajo que generaba la seo burgalesa. Entre ellos, la imprenta de Fadrique de Basilea o Fadrique el Alemán

Título: Calle del Azogue en la subida a San Nicolás desde la plaza de Santa María.

Fuente: Fliker

Cuarto arco triunfal

Antiguamente se denominó calle de San Llorente, a una parte de la actual calle de Fernán González más cerca de San Gil; otra parte sería la calle de la Coronería (frente a la puerta de Coronería de la Catedral) y finalmente, la última parte hasta el arco de San Martín se llamó calle Tenebrosa o Tenebregosa.

Recibió esta denominación por estar ubicada cerca de la iglesia de San Llorente, en la actual plaza de los Castaños y que fue derribada en el siglo XVIII.

Quinto arco triunfal

La puerta de San Juan daba acceso a la ciudad a todos los que llegaban por el camino de Santiago, por lo que parece que fue la primera en abrirse. En 1255 ya se la conocía como la puerta Vieja. Esta entrada pudiera ser anterior a la construcción de la muralla y consistía en una torre, “una fortificación de campaña” con el finde vigilar el puente sobre los ríos Pico y Vena,

Título: Hospital de San Juan, Puerta de San Juan y Arco de San Juan, e iglesia de San Lesmes.

Fuente: Archivo Municipal de Burgos

Título: Vista actual del Arco de San Juan y la plaza. A la izquierda, hospital de San Juan, a la derecha iglesia de San Lesmes.

Fuente: Fliker

II. Festejos reales

La visita y entrada de un rey en una ciudad era un acontecimiento de enorme importancia para la población y, por ello, requería la organización y planificación de fiestas que pusieran de manifiesto la alegría oficial y la sociabilidad.

Tras las “entradas reales” se celebraban algunos festejos en honor del rey o de la familia real, entre los que destacaban las corridas de toros, las justas, los torneos y los juegos de cañas.

Los torneos

Los torneos eran combates en los que participaban cuadrillas formadas por grupos de jinetes a caballo, cuyos vencedores recibían un premio que, de manera cortés, solían ofrecer a sus damas presentes en el acto en reconocimiento de su amor. La meta del torneo consistía en derribar al mayor número de adversarios posibles hasta conseguir la rendición del bando contrario. Sin embargo, si las fuerzas estaban igualadas, la máxima autoridad presente en las gradas daba por terminado el torneo, decretando que ninguno de ellos había sido el vencedor. Dentro de cada bando existía un capitán encargado de dirigir a su equipo en el terreno de juego. Existían dos variantes de los torneos, una a pie y otra a caballo, cuya única diferencia consistía en la utilización de monturas en el caso de los jinetes y en el tipo de armas empleadas (escudos, lanzas y espadas). posibles hasta conseguir que el bando contrario se rindiera.

Título: Mair, Paul Hector: De arte athletica.

Fuente: Münchener DigitalisierungsZentrum, Digitale Bibliothek

Las justas

Las justas, por su parte, consistían en un combate entre dos caballeros montados que se embestían con sus lanzas y se protegían al mismo tiempo con un escudo. Las justas se celebraban en recintos previamente cerrados con maderas, acotados por tribunas donde se situaban los participantes que esperaban su turno, los jueces y los escribanos, así como los espectadores de mayor rango social, entre los cuales se encontraban los nobles, las damas, e incluso el propio monarca, que en ocasiones participaba en el juego.

Título: Mair, Paul Hector: De arte athletica.

Fuente: Münchener DigitalisierungsZentrum, Digitale Bibliothek

En estas fiestas, los participantes aprovechaban la ocasión para lucir tanto los mejores arreos de su montura como de su armamento personal; asimismo procuraban darse a conocer, sobre todo aquellos más jóvenes que buscaban destacar. Existían dos maneras de justar según el tipo de arnés que utilizaban: bien de arnés real o de guerra. La duración era variada: algunas solían comenzar al amanecer, tras haber oído misa, y otras después de los banquetes alargándose hasta el anochecer. Las condiciones y el número de encuentros solían ser fijados con anterioridad. Los premios de los vencedores se materializaban en joyas, sedas, gallos o armas.

III. Repercusiones del primer viaje a Burgos

El rey Carlos quedó muy satisfecho de la acogida y recibimiento que la ciudad le propinó. Tal es así que el 6 de mayo de 1520 otorgó carta de privilegio por la cual Burgos quedaba exenta de abonar la parte que le correspondía para sufragar los gastos de la elección del Imperio.

Al día siguiente, firmó una Cédula Real, en La Coruña, en la que mandaba al tesorero, ensayador, entallador, balamario y otros oficiales de la Casa de la Moneda de Burgos, labrar 1.100.000 mr. de vellón y 100 cuentos que se habían mandado labrar en estos reinos, las dos partes de blanca, otra de cuartos de a 4 mrvds., otra de medios cuartos, todo con un castillo a un lado y al otro un león y una granada. Cuando en la documentación hablan de «quartos de a quatro maravedís» se refiere a 4 maravedís, y cuando habla de «medios quartos» son 2 maravedís. En 1520 se seguían haciendo monedas con el tipo denominado «a nombre de los Reyes Católicos», debido al prestigio que esta moneda tenía.

Unos meses más tarde, en noviembre, Carlos V agradecía a la ciudad que sus Procuradores no hubieran firmado una carta de los de Tordesillas, y el 17 de diciembre vuelve a agradecer a la urbe y su gobierno, la lealtad que ha demostrado a su persona.

Título: Museo Casa de la Moneda, Madrid, España R/59284 anverso y R/42649 reverso.   Plata: real de a dos de Carlos I a nombre de los Reyes Católicos.

Fuente: Museo Casa de la Moneda

Título: Museo Casa de la Moneda, Madrid, España R/61305 anverso y R/66631 reverso. Vellón: 2 maravedís.

Fuente: Museo Casa de la Moneda

Los siete viajes

Primero

Llega a Burgos después de jurar en Lérida los fueros catalanes.

Segundo

Llega a Burgos después de jurar en Lérida los fueros catalanes.

Tercero

Llega a Burgos después de jurar en Lérida los fueros catalanes.

Cuarto

Llega a Burgos después de jurar en Lérida los fueros catalanes.

Quinto

Llega a Burgos después de jurar en Lérida los fueros catalanes.

Sexto

Llega a Burgos después de jurar en Lérida los fueros catalanes.

Septimo

Llega a Burgos después de jurar en Lérida los fueros catalanes.

Bibliografía y recursos audiovisuales

  • Albarellos, Juan, Efemérides Burgalesas (Apuntes históricos), Talleres Gráficos Diario de Burgos, 1976 p. 46-53.
  • Ayala López, Manuel, La ciudad. Guías artísticas de Burgos. Burgos, Aldecoa, 1955.
  • Foronda y Aguilera, Manuel, Estancias y viajes del Emperador Carlos V desde su nacimiento hasta el de su muerte… 1914.
  • https://bibliotecadigital.jcyl.es/es/catalogo_imagenes/grupo.do?path=10065730
  • Ibáñez Pérez, Alberto C. Historia de la Casa del Cordón de Burgos. Burgos, Caja de Ahorros Municipal de Burgos, 1987.
  • Miguel Ojeda, Gonzalo, “Carlos I de España y V de Alemania en Burgos y Provincia”. Boletín de la Institución Fernán González 1er trim. 1959, Año 38, n. 146, pp. 502 -513.
  • Pereyra Alza, Osvaldo Víctor, El señorío de los condestables de Castilla en el norte de España: dominio, patronazgo y comunidades. Tesis Universidad de Cantabria 2014.
  • https://repositorio.unican.es/xmlui/handle/10902/4867
  • Valdivielso Ausín, Braulio, San Juan de Ortega, hito vivo en el Camino de Santiago, Burgos, 1985. Pp. 102-103, 151.
  • Juegos de guerra en las fiestas castellanas del siglo XV

 

 

Organiza y promueve:

Oficina de Transferencia de Resultados de Investigación (OTRI)

Unidad de Cultura Científica de la Universidad de Burgos (UCC+I)

Producido por:

Grupo de investigación sobre la Monarquía Hispánica: Guerra, Cultura, Sociedad y Expansión Ultramarina (GRUMHIS).

Con la colaboración de:

Esta actuación se encuadra en el Plan de Transferencia de Conocimiento Universidad-Empresa 2021-2023 (Plan TCUE), aprobado mediante Acuerdo 134/2021, de 9 de diciembre de la Junta de Castilla y León (BOCYL Nº 238 de 13 de diciembre de 2021), cofinanciado por el Fondo Europeo de Desarrollo Regional (FEDER) y la Junta de Castilla y León.

Proyecto seleccionado en la IX Edición Convocatoria “Prueba Concepto” organizado por OTRI-Transferencia. Vic. de Investigación, Transferencia e Innovación.
Conectando Europa: Los itinerarios de la Monarquía Hispánica en los siglos XVI y XVII. ACRÓNIMO: “ITINEURO”